Cómo afilar la cadena de una motosierra
Una cadena roma no corta menos: corta peor y más peligrosamente. Empujar una motosierra para que entre en la madera es exactamente lo que precede a un rebote.
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¿Cómo se afila la cadena de una motosierra?
Respuesta directa: con una lima redonda del diámetro que pide tu cadena concreta, apoyada en una guía que mantenga el ángulo, dando el mismo número de pasadas a todos los dientes y rebajando el limitador de profundidad con lima plana y galga cada varios afilados. Todo ello con la máquina parada y desconectada de su energía (desenchufada, con la batería fuera o con el capuchón de la bujía retirado), el freno de cadena puesto y la espada sujeta.
Lo que convierte un afilado en bueno no es la fuerza ni la herramienta cara: es la constancia. Todos los dientes con el mismo ángulo, el mismo largo y la misma profundidad. Una cadena con dientes desiguales corta torcido por mucho filo que tenga.
¿Cómo sé que la cadena está roma?
La cadena avisa antes de dejar de cortar, y siempre con las mismas señales:
| Lo que notas | Qué está pasando | Qué hacer |
|---|---|---|
| Sale serrín fino, como polvo, en vez de virutas | Los dientes ya no cortan, raspan | Afilar; es la señal más fiable de todas |
| Hay que empujar para que la espada entre | Cadena roma, o limitador demasiado alto | Afilar y comprobar el limitador con la galga |
| El corte se tuerce hacia un lado | Los dientes de un lado están más gastados o más cortos | Igualar todos al largo del más corto |
| La cadena da tirones o «bota» en la madera | Limitador rebajado de más o ángulo mal llevado | Revisar con galga y guía antes de seguir cortando |
| Sale humo y huele a quemado con el aceite lleno | Fricción por falta de filo | Parar, afilar y revisar el engrase automático |
| Dientes con grietas, eslabones o remaches flojos | La cadena ha llegado al final de su vida | No se afila: se sustituye |
No hay un calendario de afilado. Una cadena se afila cuando lo pide, y lo puede pedir a los diez minutos: basta con tocar tierra, arena, una piedra o un clavo escondido en un tronco viejo para estropear el filo de golpe. Cortar madera limpia apoyada en caballetes, en cambio, permite sesiones largas sin tocar la lima.
¿Qué lima necesito para mi cadena?
Aquí está el error más común: el diámetro de la lima redonda no se elige a ojo ni por lo que había en casa, lo determina el paso de la cadena. Ese dato viene en el manual de la motosierra y suele ir marcado también en la propia cadena y en la espada. Cadenas distintas piden limas distintas, y una lima demasiado fina redondea el filo mientras que una demasiado gruesa se come el perfil del diente.
El ángulo de afilado tampoco es libre: cada tipo de cadena tiene el suyo. Y viene indicado tanto en la documentación como en las marcas grabadas sobre el propio diente. Por eso el afilado a mano se hace con una guía: es la pieza que garantiza que la lima entra siempre con el mismo ángulo y a la misma altura, que es lo único que a pulso no se consigue.
Con la lima redonda y la guía hace falta además una lima plana y una galga de limitador, que son las herramientas del otro elemento del corte: el limitador de profundidad, ese pequeño saliente delante de cada diente que decide cuánta madera muerde la cadena en cada pasada.
El afilado, paso a paso
- Para la máquina y desconéctala de la energía: desenchufada, sin batería o con el capuchón de la bujía retirado. Pon el freno de cadena y ponte guantes: los dientes recién afilados cortan la piel sin esfuerzo.
- Sujeta la espada en un tornillo de banco o en un soporte de afilado, con la cadena bien tensada. Una cadena floja se mueve bajo la lima y arruina el ángulo.
- Marca el primer diente con un rotulador. Es la única forma de saber dónde has empezado y no dar dos vueltas al mismo tramo.
- Lima siempre en un solo sentido, de dentro hacia fuera del diente, y levanta la lima en el retorno. La lima corta al empujar; arrastrarla de vuelta solo la desgasta.
- Da el mismo número de pasadas a cada diente, con el ángulo de la guía. Haz primero todos los dientes orientados hacia un lado y luego gira la máquina para hacer los del otro: cambiar de mano a mitad es lo que produce cadenas desiguales.
- Iguala la longitud. Si un diente ha quedado más corto por haber tocado una piedra, el resto se lleva a esa medida. Un solo diente largo hace que la cadena corte de lado.
- Comprueba el limitador de profundidad con la galga cada tres o cuatro afilados: apoya la galga, rebaja con la lima plana lo que sobresalga y redondea ligeramente su frente para que no enganche.
- Vuelve a montar y prueba: quita el freno, revisa tensión y nivel de aceite y haz un corte. Si salen virutas y la espada entra por su propio peso, el afilado está bien.
¿Lima, afilador eléctrico o taller?
La lima redonda con guía es el sistema con el que se resuelve el noventa por ciento del trabajo doméstico: cuesta poco, cabe en el bolsillo, funciona en mitad del jardín y, bien usada, deja un filo excelente. Los afiladores de guía sobre la espada añaden estabilidad y son cómodos para quien no termina de coger el ángulo.
Un afilador eléctrico de bancada gana tiempo cuando hay varias cadenas que mantener, pero quita material deprisa y una pasada de más acorta la vida de la cadena. Algunas motosierras traen afilador integrado para un repaso rápido, que no sustituye a un afilado completo. Y llevar la cadena al servicio técnico sigue siendo razonable cuando está muy desigual y hay que reperfilarla entera.
Tener una cadena de repuesto ya afilada es, en la práctica, lo que evita terminar el trabajo con una cadena roma: se cambia en un minuto y se afila la otra con calma.
¿Cuándo deja de tener sentido afilar?
Los dientes de corte llevan una marca de desgaste: cuando el afilado llega a ella, la cadena ha terminado y se sustituye. También se descarta si aparecen grietas en algún diente, remaches flojos, eslabones que se abren o piezas rotas. Afilar una cadena en ese estado no la arregla; la deja en servicio con un fallo esperando a ocurrir a máxima velocidad.
Y si la cadena se desafila demasiado pronto una y otra vez, el problema puede no estar en ella: conviene mirar el carril de la espada (si está abierto o con rebaba, la cadena baila), el piñón y el engrase automático. Una cadena que trabaja seca se estropea a una velocidad que ningún afilado compensa.
Dónde está el límite
Hay una tentación clásica que conviene nombrar: rebajar de más el limitador de profundidad para que la máquina «corte más». Corta más, sí, y también muerde mucha más madera por diente, tira de la máquina y aumenta el riesgo de rebote, que es el accidente característico de esta herramienta. El limitador se lleva a lo que marque la galga, ni un poco más.
El resto de límites no cambian por tener la cadena recién afilada: talar un árbol entero, cortar ramas a tensión, trabajar subido a una escalera o desde el árbol y cualquier corte cerca de una línea eléctrica siguen siendo trabajo de arborista.
Y el equipo de protección (pantalón anticorte, botas, guantes, protección ocular y auditiva) se pone también para el corte de dos minutos, que es justo cuando ocurren los accidentes. Toda motosierra vendida en España debe llevar marcado CE y manual en castellano: ese manual manda sobre el paso de cadena, la lima y el mantenimiento de tu modelo concreto.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que afilar la cadena de una motosierra?
No hay un calendario: se afila cuando la cadena lo pide. La señal más fiable es que salga serrín fino en polvo en lugar de virutas, o que haya que empujar la máquina para que entre en la madera. Tocar tierra, arena, una piedra o un clavo puede dejar la cadena roma en cuestión de segundos, mientras que cortando madera limpia sobre caballetes aguanta sesiones largas.
¿Qué lima se usa para afilar una motosierra?
Una lima redonda cuyo diámetro lo determina el paso de tu cadena, no lo que haya en el cajón: el dato está en el manual y suele ir marcado en la cadena y en la espada. Se usa con una guía que mantenga el ángulo correcto, y además hacen falta una lima plana y una galga para el limitador de profundidad.
¿Qué ángulo hay que dar al afilar la cadena?
El que corresponda a tu tipo de cadena, que viene indicado en el manual y en las marcas grabadas sobre el propio diente. Por eso el afilado se hace con guía: es lo único que garantiza que la lima entre siempre con el mismo ángulo y a la misma altura, cosa que a pulso no se consigue de forma constante.
¿Es mejor un afilador eléctrico que una lima?
Para el uso doméstico, la lima con guía resuelve casi todo: cuesta poco, funciona en cualquier sitio y deja buen filo. El afilador eléctrico de bancada gana tiempo cuando hay varias cadenas que mantener, pero quita material deprisa y una pasada de más acorta la vida de la cadena.
¿Cuándo hay que cambiar la cadena en vez de afilarla?
Cuando el afilado llega a la marca de desgaste del diente, o si aparecen grietas, remaches flojos, eslabones que se abren o piezas rotas. En ese estado afilar no arregla nada: deja en servicio una cadena con un fallo esperando a ocurrir a máxima velocidad.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- INSST. NTP 1119: Seguridad en los trabajos de poda en árboles (I)
- BOE. Real Decreto 1644/2008, por el que se establecen las normas para la comercialización y puesta en servicio de las máquinas
- INSST. NTP 964: Carga física en jardinería: principales riesgos y sus consecuencias para la salud