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Muebles de exterior

Casi todos los muebles de jardín duran lo mismo el primer verano. La diferencia se ve en el tercero, y depende del material y de dónde pasan el invierno.

Dos bancos de madera con cojines y una manta de borreguito en una terraza, con vistas a un paisaje verde de fondo.
El primer verano disimula los defectos de un mueble de jardín; el tercero los saca todos.

Qué aguanta y qué no

La madera de exterior (teca, eucalipto, acacia) envejece bien si se trata; sin tratar pierde el tono y se agrisa, que a mucha gente le gusta pero no es lo mismo que estar protegida. El aluminio no se oxida, pesa poco y es el más agradecido en clima costero. El acero pide un buen recubrimiento y vigilancia en las soldaduras. La resina y la fibra sintética aguantan la humedad sin problema, y su enemigo real es el sol, que las vuelve quebradizas si la calidad es baja. El ratán natural no es mueble de intemperie.

El factor que más acorta la vida de un mueble de exterior no es la lluvia: es la radiación solar y el ciclo de mojarse y secarse. Por eso una funda y un rincón cubierto en invierno hacen más que cualquier producto.

Guías de muebles

Guía Cojines y textiles de exterior

Acrílico o poliéster, relleno de celda abierta o cerrada, y por qué ningún cojín de exterior está pensado para pasar la noche fuera.

Fuentes

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